¿Por qué hacer coaching?

Hay muchos motivos para hacer coaching, a veces quieres darle un nuevo rumbo a tu vida, a veces solo te sientes estancada en la que tienes, puede ser que quieras conseguir nuevos objetivos, pero no sabes por donde empezar o lo que te está frenando.

Con el coaching aprenderás a romper las barreras y las creencias que te impiden alcanzar tus objetivos. Como coach te voy a ofrece fundamentalmente todo el apoyo que necesites y en situaciones excepcionales ayuda. La idea es llevarte más allá de las limitaciones y que tomes conciencia y te puedas hacer responsable de lo que esta en tu poder para alcanzar tus metas. Que descubras que tienes todas las respuestas que necesitas y todos los recursos, y yo como coach mi misión es que tu aprendas a verlas y a usarlas.

¿Cómo? Reduciendo tus limitaciones internas y permitiendo que aflore tu propia capacidad. Tú ya la tienes, pero muchas veces por experiencias pasadas, por la educación que hemos recibido o por miedo, no somos capaces de ver nuestro verdadero potencial y mucho menos entender hasta donde podríamos llegar con el.

Durante las sesiones que coaching tu eres quien trabaja, yo te guiaré con preguntas para que puedas tomar conciencia de tu discurso y de tus creencias, pero hay que tener muy en cuenta que una sesión de coaching no es mentoring, ni una consulta de psicología, ni counseling.

El coaching no te va a proporcionar las respuestas, si no que las vas a encontrar tu misma y serán las tuyas, las que se adapten a tus necesidades en ese momento.

Durante las sesiones se harán grandes progresos, pero muchas veces entre una sesión y otra es cuando realmente te darás cuenta de los progresos que vas haciendo.

El coaching por la tanto es un proceso continuo. Te dejo aquí algunas ideas en las que el coaching te pueden ayudar, pero ten en cuenta que son infinitas:

Alcanzar tus metas personales o profesionales.

Reinvención profesional.

Cambio de trabajo.

Resolver conflictos.

A aumentar tu productividad.

Aumentar la confianza y seguridad en ti mismo.

Aumentar tu autoestima.

A potenciar tus habilidades o talentos.

A aprender a decir que no.

A la toma de decisiones.

A aclarar tus objetivos, tus metas profesionales.

A superar situaciones de cambio como pueden ser una pérdida de un empleo, un traslado, una separación, un divorcio.

A acabar con patrones negativos que no te dejan avanzar.